Civilización y Universo 25

 

INTRODUCCIÓN

(John B. Calhoun asomado al "Universo 25")

Este artículo debería ser la segunda parte del artículo sobre el "El Retorno de Platón", y sin embargo los temas sobre los que uno siente cierta "urgencia" por escribir son a veces caprichosos, y este es uno de esos casos, donde, de improviso, surge una temática que me atrae e impide desarrollar otra temática que, a priori, tenía prevista.

El presente artículo es fruto de haber leído, de forma casi correlativa, algún artículo sobre los llamados  "Hombres Herbívoros" japoneses, otro sobre el "Movimiento 4B" de Corea del Sur y el movimiento MGTOW global y tener noticias del experimento de John Calhoun llamado "Universo 25" que comenzó en 1968 y terminó en 1972, que me ha llevado a pensar que, de los hallazgos de ese experimento pueden, quizás, extraerse algunas hipótesis interesantes, que pueden aplicarse a la dinámica social actual, como son las tendencias o movimientos antes mencionados aunque, desde luego no literalmente.

Este artículo enlaza con la tónica general de los artículos que he escrito desde hace varios años sobre el devenir de las civilizaciones, y más directamente puede verse como un complemento o anexo del artículo titulado "Colapso Demográfico y Civilización", y también, claro, se relaciona directamente con otros artículos escritos y temáticas abordada hace ya varios años sobre aspectos relacionados con el desarrollo emocional de los niños y su impacto en la sociedad, principalmente en aquellos artículos titulados: "El Outsourcing de los Afectos" y  "La Sociedad Adictiva" .

Creo que es el momento de comenzar hablando del experimento de John Calhoun:


EL UNIVERSO 25


En 1968, en el Instituto Nacional de Salud Mental de Maryland (USA), el zoólogo, etólogo y psicólogo John B. Calhoun inició un nuevo experimento al que llamó "Universo 25" (había realizado 24 experimentos previamente desde las década de 1940) y para ello introdujo 4 parejas de ratones en un corral especial que era un auténtico "Jardín del Edén" para los ratones, con numerosos "apartamentos", gran cantidad de material para hacer nidos, mucho espacio (inicialmente) para jugar y corretear, con la temperatura regulada, sin depredadores, todo el espacio limpio y los insumos esterilizados (muy bajo riesgo de enfermedades), los ratones eran sanos y a los que enfermaba se les trataba y cuidaba en todo momento, y había una cantidad ilimitada de agua y comida disponible; lo único que estaba limitado en este "Universo" era el espacio físico, ya que ese era el objetivo del experimento: investigar el efecto del espacio físico limitado en una población creciente de ratones; no obstante, los cálculos de los investigadores, a priori, indicaban que había espacio suficiente para albergar a muchos miles de ratones.

El ambiente general que propició la realización de este experimento se relaciona con las preocupaciones de la época sobre el crecimiento demográfico acelerado, de ese mismo año (1968) es el libro de Paul Ehrlich "The Population Bomb", que predecía hambrunas masivas inevitables, también en los países de Occidente, en las décadas de 1970 y 1980, consecuencia del crecimiento exponencial de la población y la limitación de recursos, y que ya he tratado y criticado en otro artículo anterior. En este caso, además de los recursos, la idea general del experimento era evaluar el potencial efecto de las limitaciones de espacio en las inmensas urbes que se estaban formando por todo el mundo consecuencia tanto del crecimiento de la población como de la creciente urbanización de las sociedades a lo largo y ancho del mundo.

El texto original del artículo sobre este experimento, publicado por Calhoun en Enero de 1973, puede leerse en este enlace.

Haré un breve resumen de los principales hallazgos del citado experimento. El experimento pasó por las siguientes fases, según se describe en el texto del artículo de Calhoun:

1) Fase A: Fase de Adaptación

Es la fase inicial del experimento, que comienza el 9 de Julio de 1968, se inicia cuando los investigadores introducen las 4 parejas de ratones previamente seleccionados de progenitores con muy buena salud y que habían estado confinados durante 21 días para descartar que pudiesen ser portadores de alguna enfermedad transmisible que pudiese originar una epidemia entre los ratones del experimento.

Esta primera fase se trata de una fase de adaptación de esos 8 ratones entre sí y en el medio donde se encuentran, con bastantes conflictos entre ellos en la búsqueda de su situación en el grupo y en el espacio, y no es hasta los 104 días de haberse introducido los ratones en su nuevo hábitat cuando nace el primer ratoncito de ese primer grupo.

2) Fase B: Fase de Crecimiento Exponencial

Una vez superada la fase de adaptación, se inicia una fase de crecimiento exponencial de la población de ratones, que encuentran un medio óptimo para su reproducción (como era de esperar), en esta fase la población de ratones se duplica aproximadamente cada 55 días. La progresión del número de ratones que nacieron en esta fase es aproximadamente de 20, 40, 80, 160, 320 hasta 620.

Cuando el número de ratones alcanzó los 620, el crecimiento de la población se ralentizó, pasando de duplicarse cada 55 a hacerlo cada 145 días, una bajada significativa que indica que algo se está "torciendo" en la colonia de ratones.

l final de esta fase hay en esta población unos 470 ratoncitos inmaduros que han pasado por la fase de buenos cuidados maternales y correcta sociabilidad temprana.

3) Fase C: Fase de Estancamiento

Después de unos 315 días desde el inicio del experimento (unos 10 meses), y continuando durante unos 245 días más, la población se dobla cada 145 días, en vez de los 55 días de la fase anterior que he indicado antes.

Para explicar este cambio Calhoun comenta que en la naturaleza, ante un incremento del número de ratones jóvenes que alcanzan la madurez y que supera al número de ratones necesarios para rellenar los "huecos" de la mortalidad en el grupo, estos ratones jóvenes, si no encuentran nicho social que los sostengan emigran, pero el "Universo 25" es un universo cerrado, y ese exceso de ratones jóvenes en edad de reproducirse y buscarse un hueco en la jerarquía de la sociedad de los ratones no pueden emigrar.
Estos machos que no conseguían hacerse un hueco en la jerarquía social, tendían a acumularse en un conjunto numeroso de ratones en el centro del área del experimento. Son ratones que han sido derrotados por los machos dominantes y rechazados por las hembras de los grupos ya formados, serían los machos "sin sitio" o "marginados" en la sociedad de los ratones. 

Estos machos se retraían tanto física, como "psicológicamente", se volvían casi completamente inactivos y se congregaban, como he comentado, en el centro del "Universo 25" en un espacio abierto, muy juntos unos de otros; su comportamiento retraído no atraía los ataques de los machos dominantes, no obstante sus cuerpos estaban cubiertos de heridas y cicatrices por los ataques, sin sentido, de otros machos "retraídos" entre los que se agrupaban, pues había una suerte de agresividad interna, no expresada, que saltaba de forma furibunda y sin sentido, ya que no perseguía un cambio de jerarquía o acceso a las hembras, sino eran actos reflejos de rabia contenida.

Otro problema con la gran cantidad, con el exceso de machos jóvenes sin "vía de escape" es que los machos dominantes se ven sujetos a una mucho mayor cantidad de retos a su jerarquía; deben sostener luchas incesantes que los agotan y hace que no puedan sostener, con eficiencia, la defensa territorial de las madrigueras de cría de las hembras y sus ratoncitos recién nacidos, dejando los nidos más expuestos a los asaltos de machos jóvenes; esto hizo que las hembras lactantes tuvieran que volverse agresivas en la defensa de los accesos y de los propios nidos, conducta muy contraria al comportamiento normal, usualmente tranquilo y libre de stress de las hembras en las fases de crianza que se observa en la naturaleza.

Este ambiente estresante y de agresividad generalizada acaba afectando a la relación de las crías de ratoncitos y sus madres, en ocasiones se producen agresiones de las madres a su vez agredidas hacia sus propias crías y también se hace mucho más frecuente que las crías se vean forzadas a abandonar el nido bastante antes de los períodos naturales de crianza.

En esta fase, declinan el número de nacimientos y se detecta una mayor incidencia de re-absorción fetal, donde los fetos concebidos son absorbidos por el organismo de la propia rata madre en determinadas condiciones, como desnutrición o estrés severo, esto último es la causa que lo produce en el "Universo 25" y no la falta de alimentos.

Toda esta dinámica produce una serie de comportamientos maternales anómalos que afectan a la correcta crianza: se producen heridas frecuentes a las crías en el parto, las hembras transportan a las crías varias veces a diferentes nidos, proceso en el cual bastantes crías son abandonadas y mueren y las que sobreviven sufren un estrés traumático severo. Se detecta cada vez con más frecuencia el abandono de camadas enteras de ratoncitos por sus madres.

Por resumir los comportamientos anómalos detectados por Calhoun en este y otos experimentos anteriores, pueden describirse como los siguientes:

a) Los "Exploradores": machos hiperagresivos que ya no luchaban por territorio, sino por el mero hecho de ejercer la violencia. Atacaban a otros sin motivo aparente y a menudo incurrían en el canibalismo, a pesar de la abundancia de alimento.

b) Los "Sonámbulos": ratones que se volvieron totalmente pasivos. Se desplazaban entre la multitud como fantasmas, sin reaccionar ante ataques ni llamadas de apareamiento.

c) Los "Déspotas Alfa": machos dominantes que perdieron la capacidad de defender sus nidos. Entraban en estados de furia ciega y atacaban a sus propias hembras y crías.

El comportamiento maternal prácticamente desapareció. Las hembras, estresadas por la constante intrusión de los «Exploradores», comenzaron a abandonar o incluso a matar a sus propias crías. La mortalidad infantil llegó a alcanzar el 96 % en algunas zonas.

Todo lo descrito anteriormente genera un deterioro severo del comportamiento en el cuidado de los ratoncitos, que como veremos, tendrá un efecto catastrófico en las sucesivas generaciones y explican el descenso del crecimiento de la población en esta fase C.

Al final de esta fase se alcanza el número máximo de ratones, que fue de 2200 individuos, el día 560 desde el inicio del experimento, aunque los investigadores estimaban que el espacio y las condiciones de comida deberían haber podido albergar "teóricamente" a del orden de 4.000 - 5.000 ratones sin demasiados problemas; pues quedaban bastante espacio vacío (nidos sin ocupar) y por supuesto sobraba muchísimo alimento.

4) Fase D: Fase de Extinción

El crecimiento de la población se detiene abruptamente el día 560 del experimento, con pocos ratones sobreviviendo a su lactancia, a partir del día 600 la incidencia de embarazos declina muy rápidamente y ya no hay ratones que sobrevivan a la lactancia y se hagan adultos.

El último embarazo de toda la población de ratones ocurre el día 920 desde el inicio del experimento, cuando había aún una población total de más de 1.000 ratones, muchos de ellos suficientemente jóvenes para reproducirse. Se estudiaron los ratones remanentes y toda su biología era perfectamente normal, simplemente ya no "querían" reproducirse.

A los 1.332 días del inicio del experimento, el 1 de Marzo de 1972, la edad media de los ratones supervivientes era de 776 días, es decir, 200 días por encima de la edad de la menopausia en los ratones, era, por tanto, ya una población completamente senil, pues no nacían ratones desde el día 920 y antes ya se había hundido la natalidad. 

El 13 de Noviembre de 1972, a los 1,588 días del experimento, sólo quedaban 27 ratones: 4 machos y 23 hembras.; en esa fecha decidieron concluir el experimento, ya que no había posibilidad alguna que naciesen más ratoncitos, ya que el ratón más joven tenía una edad de 987 días (un completo "anciano" para esa especie y sin posibilidad alguna de reproducirse) y estimaron que el último ratón moriría el 23 de Mayo de 1973, es decir que tras 1.780 días del inicio del experimento se hubiese producido la auto-extinción total de esa población, aun contando con un inmenso espacio disponible, perfectas condiciones ambientales, ni un sólo depredador ni enfermedad alguna transmisible y comida y bebida accesibles e ilimitadas.

La gráfica de la evolución de la población de ratones en el experimento, en escala logarítmica y con indicación de las diferentes fases, es la siguiente:


HUNDIMIENTO CONDUCTUAL (BEHAVIORAL SINK)

(Ratón acicalándose: "Los Hermosos")

Tras describir someramente la secuencia de los acontecimientos en este experimento, debemos detenernos en algunos aspectos del mismo que nos arrojarán luz sobre las causas que llevaron a la auto-extinción total de una población que seguía contando aún con un amplio espacio libre y un acceso a comida y en general a "recursos" prácticamente ilimitados.

Una observación que aporta luz sobre los sucesos posteriores es que, tal y como cuenta Calhoun, a mediados de la fase C, es decir, alrededor del día 450 a 500, prácticamente todas las crías habían sido rechazadas prematuramente por sus madres, es decir, esas crías debían iniciar una vida independiente sin haber desarrollado unos vínculos afectivos adecuados con sus madres, sin haber desarrollado el "Apego" que cimienta la estabilidad emocional-afectiva de los individuos.

Buena parte de los machos, producto de esta dinámica, formaron un grupo muy numeroso que Calhoun llamaba "Los Hermosos" ("The Beautiful Ones"). Estos machos nunca intentaban aproximarse a las hembras para mantener relaciones sexuales, nunca intentaban luchar con otros machos por el espacio o la jerarquía, y por tanto no tenían ningún tipo de herida o cicatriz, estaban muy sanos y su aspecto físico y su pelaje eran perfectos (de ahí el nombre que les dio Calhoun); su comportamiento se ceñía a comer, beber, dormir y acicalarse continuamente actividad a la que dedicaban la mayor parte del tiempo, no teniendo otro tipo de interacciones con sus congéneres a los que rehuían, tanto a machos como a hembras.

En el caso de las hembras, un buen porcentaje también se aíslan de la "sociedad", y se vuelven especialmente hostiles hacia los machos que se les aproximan, no presentan interés alguno por mantener relaciones sexuales y de las pocas que quedaban embarazadas la mayoría sólo tienen 1 embrión, cuando lo normal es que tengan del orden de 5 en sus vientres, prueba de que las anomalías afectivo/conductuales afectan profundamente el devenir biológico de los individuos. Podríamos llamar a esa población de ratones hembras "Las Solitarias".

Uno de los aspectos inquietantes de este estudio es que tomaron un buen número de ratones con estos comportamientos alterados y los introdujeron en un ambiente con ratones "normales", que se habían desarrollado de forma normal, con desarrollo adecuado del apego y con amplio espacio y comida, y los investigadores pudieron constatar que seguían comportándose igual: los "Machos Hermosos" seguían sin ningún interés en desarrollar vínculos con otros ratones, en aproximarse a las hembras aunque estas fueran sexualmente manifiestamente receptivas y continuaban con sus interminables sesiones de acicalamiento. Y por otro lado las "Hembras Solitarias" ahuyentaban a los machos que se les acercaban para tener relaciones sexuales con ellas y seguían con su comportamiento solitario y su ausencia de interés total en los vínculos, el sexo y la reproducción, por lo que la conclusión que puede sacarse de todo esto es que una vez esos vínculos afectivos no se han desarrollado correctamente en la infancia es muy difícil o en muchos casos imposible, que se desarrollen en la edad adulta y por consiguiente el daño emocional no se recupera. Esta es la razón también por la que, a pesar de terminarse la sobre-población o la alta densidad en la colonia de ratones, la natalidad nunca se recuperó de nuevo y la "sociedad de ratones" terminó en su propia extinción, al desarrollarse una implacable "esterilidad funcional", que no biológica, de todos los individuos.

Esta dinámica es similar a la que se observa con determinados sistemas orgánicos, como por ejemplo el sentido de la vista en los bebés humanos: está demostrado que los primeros meses de vida son fundamentales para el desarrollo correcto de la visión, y una alteración en esa exposición a los estímulos visuales genera problemas de por vida, ya que nacemos con un sentido de la vista muy inmaduro que debe ir evolucionando a medida que se desarrollan los estímulos visuales adecuados, en realidad "aprendemos" a ver; y en la esfera emocional sucede algo parecido.

A todo este conjunto de comportamiento aberrantes, John Calhoun llamó "Hundimiento Conductual" o "Drenaje Conductual"  ("Behavioral Sink" en inglés), y además observó que, de alguna manera los comportamiento tendían a copiarse, es decir, a medida que los jóvenes ratones maduraban tendían a imitar el comportamiento de los adultos que los rodeaban, por eso, según Calhoun, esos comportamientos anómalos en el mundo animal eran de alguna forma "atractivos" en el medio donde sucedían y esta imitación parecía formar parte del reforzamiento de las dinámicas descritas, después de todo los ratones son seres sociales. 
Después de todo la imitación es un mecanismo adaptativo clave en los animales sociales (los humanos incluidos, por supuesto).

Hay que mencionar que este final de auto-extinción de la colonia de ratones no fue exclusivo de este experimento, sino que ya Calhoun pudo observar similares comportamientos anómalos en experimentos anteriores con ratones y el hundimiento de los nacimientos, simplemente en este experimento dejó a la colonia de ratones evolucionar hasta su práctica extinción, por lo que parece que las conclusiones de este estudio muestran resultados científicos "robustos".


ALGUNAS CONCLUSIONES

(Sigmund Freud)

Tras la lectura detenida del experimento, una de las conclusiones que creo evidente es que la sexualidad, el instinto de reproducción "funcional", el instinto maternal, en adultos no son comportamientos "innatos" de por sí. Ciertamente si que existe una predisposición innata, pero para que esos comportamientos se desarrollen y tengan una "eficiencia social" tienen que pasar por un proceso madurativo en la infancia sostenido por sus progenitores (o en general los cuidadores); es decir, tal y como ha defendido siempre el Psicoanálisis, el desarrollo de condiciones afectivas satisfactorias en determinadas fases de la infancia, incluso en los ratones, es fundamental para la formación de individuos "socialmente funcionales", y en este caso particular para la continuidad de la propia sociedad, como es el caso extremo de este experimento, donde el "daño afectivo" es generalizado por las extremas condiciones que ocurrieron, con el consiguiente resultado devastador para la colonia de ratones.

Es precisamente de este desarrollo emocional de lo que trataron las investigaciones del psicoanalista vienés René Spitz , cuyos trabajos he mencionado más de una vez en diferentes artículos, y que estudió lo que llamó "Hospitalismo", término acuñado por este autor que hace referencia a la elevada mortalidad de los bebés de los hospitales y orfanatos cuando los bebés son privados de caricias y atenciones afectivas cuanto tienen pocos meses de vida, cosa que ocurría con frecuencia en las primeras décadas del siglo XX bajo la consigna higienista de "no coger a los niños pequeños para evitar el potencial contacto con gérmenes". Las resistencias del estamento médico a modificar estas prácticas fueron tremendas, y no fue hasta hacer público la película "Enfermedad Psicogénica en la Primera Infancia" (1951), que el público en general y el estamento médico en particular tomaron conciencia de la verdadera magnitud del problema y es a partir de entonces cuando cambió la forma de tratar a los niños recién nacidos. 

Lo que ocurría en los orfanatos y hospitales en esa época, con mucha frecuencia, es que las enfermeras tenían órdenes de no tocar con sus manos, y en general con su piel, a los niños  recién nacidos o con pocos meses de vida (por miedo a los "contagios" con "gérmenes"), y se limitaban o incluso se impedían las visitas de los padres o que ésos acariciasen a sus hijos; producto del auge de las teorías higienistas de la época, y aunque estas teorías mejoraron ciertamente mucho la salud de las personas, pero en este caso su aplicación particular fue un tremendo error, y es que los seres humanos venimos al mundo "a ser tocados", cuando el niño nace sólo puede sentir seguridad a través de la piel o por el sonido del latido del corazón de su madre (lo que ha oído en sus 9 meses en su seno) o a un cuidador equivalente, privado de esos estímulos el bebé recién nacido desarrolla un estrés tan intenso que acaba originando, en una cantidad no despreciable de casos, su muerte por una conjunción de problemas físicos derivados de ese estrés extremo.

El mundo, la tecnología, el medio donde vivimos ha cambiado mucho, pero "de piel adentro" seguimos siendo lo mismo "de siempre": mamíferos con importantes necesidades afectivas (cuidados) desde el mismo momento del nacimiento, sino antes.
Siempre se ha constatado que a las crías de bebés gorilas o de ballenas o de cualquier mamífero, si se les separa tempranamente de sus madres experimentan un profundo estrés muy negativo para su desarrollo emocional y mental, y para las madres de esos pequeños es un suceso extraordinariamente traumático, y sin embargo se asumía que en los seres humanos este efecto negativo no se produce o está mucho más atenuado ya que somos una especie "racional", el error no puede ser mayor en el caso de los niños (las madres o en general los cuidadores pueden "racionalizar" y buscar todas las explicaciones y mecanismos de defensa que quieran, los bebés no).

Aquí os dejo un fragmento de la película de Spitz, que muestra la devastación mental que producen esas privaciones:



El resultado de muerte es un caso extremo, pero aquellos bebés que no morían desarrollaban problemas mentales severos durante toda su vida. En 1945 Spitz llegó a la conclusión que los desequilibrios causados por la privación emocional durante el primer año de vida produce daños en muchos casos irreparables en los niños normales (sin que tengan ningún tipo de enfermedad innata), algo parecido a lo descrito en el caso de los ratones del "Universo 25".
Es preciso mencionar que Spitz inició estas investigaciones a raíz de encontrar la obra de Sigmund Freud, cuya tesis fundamental es precisamente esa: que los problemas mentales, en una parte importante de los casos, se deben a una "ruta" emotiva en la infancia no bien "resuelta".


Lo que este experimento de Calhoun de alguna manera demuestra es que esa "ruta emocional satisfactoria" de la infancia no sólo debe ocurrir en los seres humanos, sino que es necesaria que suceda también en los ratones y pienso que es probable que esto sea así en todos los mamíferos y en general en los animales sociales que cuidan de sus crías.

Siguiendo con la misma estela de psicoanalistas interesados por los problemas mentales de los adultos y su relación con los problemas emotivo/afectivos en la infancia, encontramos los trabajos del psicoanalista John Bowlby y su "Teoría del Apego" donde explica la necesidad de una relación emocional sostenida adecuada entre el niño y un cuidador sensible a sus necesidades y emociones (que no tiene que ser necesariamente la madre), o dicho de otra manera, que lo ame y demuestre amor incondicional es su proceder. Lo que demuestran las investigaciones de este autor y de otros psicólogos posteriores que han estudiado esta problemática, es que un desarrollo inadecuado de la relación de apego en las primeras etapas de la vida hacen muy probable la presencia de multitud de problemas mentales crónicos.

Otro autor cuya obra he mencionado en otros artículos del pasado y que me gustaría mencionar de nuevo, es la del psicólogo clínico Allan N. Schore, y sus estudios sobre el impacto del apego en el desarrollo del Hemisferio Derecho Cerebral, que es, primordialmente, donde se generan y gestionan las emociones de las personas (si bien no exclusivamente). 
Este psicólogo se considera a sí mismo heredero de las teorías de Sigmund Freud y de alguna manera el método de estudio del doctor Schore, la "Neuropsicología", es heredero del "programa" de investigación que Freud estableció en la serie de manuscritos "Proyecto para una Psicología Científica" (Entwurf einer Psychologie) (1895) y cuyo manuscrito envió a su amigo Wilhelm Fliess, aunque no se publicaría sino a título póstumo.
De los estudios de Allan Schore sobre la psicología de los niños destaca su concepto de "Proximal Abandonment" (que podría traducirse como "Abandono de Proximidad"), y con este concepto el doctor Schore describe una suerte de efectos negativos sobre la psique de los niños que presentan síntomas parecidos a los de los niños que residen en orfanatos, sólo que en este caso los niños residen con adultos que están "físicamente presentes pero emocionalmente ausentes" para ellos (de ahí el uso del término "proximal", de "proximidad"), fenómenos creciente en la sociedad contemporánea por la falta de tiempo que los padres pueden dedicar a los niños (que pasan mucho tiempo en guarderías y "actividades" varias), el estrés y preocupaciones por muchas otras causas que absorbe los pensamientos de los adultos y los alejan emocionalmente de los niños, la ausencia casi completa de la "familia extensa" como apoyo (abuelos, tíos, etc...), de la comunidad (vecinos, amigos, etc...), y la omnipresencia reciente de los móviles y redes sociales que contribuyen aún más a la separación mental y emocional entre los adultos y sus hijos y que "invaden" el ámbito privado las 24h del día. Es una costumbre reciente dejar a los niños, incluso bastante pequeños, "entretenerse" con dispositivos electrónicos (teléfonos, tablets, consolas de juegos o la misma "clásica" TV) para que "nos dejen un poco tranquilos", tras un día de duro trabajo, con conocidos efectos negativos en la psique de los niños.

Como nota al margen el doctor Schore no deja de sorprenderse del impacto que han tenido y tienen las teorías psicoanalíticas en el desarrollo de la psicología, en particular en la psicología del desarrollo y en la explicación a los fenómenos patológicos psíquicos, y al mismo tiempo la extraordinaria hostilidad desarrollada contra el psicoanálisis en las últimas décadas, en la que prácticamente ha desaparecido de los estudios académicos.
Particularmente pienso que el estamento psiquiátrico y de la psicología clínica y académica han ejecutado una especie de "Asesinato del Padre" simbólico, siguiendo la metáfora del libro de "Totem y Tabú" (1913) del propio Freud.

¿O es que a lo mejor toda civilización, en su decadencia, acaba realizando su particular "Asesinato del Padre" simbólico?

Respecto a esta dinámica del reflejo de las emociones de los padres (o cuidadores) sobre los niños, retomaré la anécdota que cuenta el doctor canadiense de origen húngaro Gabor Maté respecto a su propia historia personal:
El doctor Maté es judío y tuvo la mala suerte de nacer en Budapest el 6 de Enero de 1944, bajo un régimen completamente pro-nazi y cuando era inminente una futura ocupación nazi (alemana) de Hungría (que ocurrió en Marzo de ese año). La madre de Gabor Maté le contó que a los pocos meses de su nacimiento, el pequeño Gabor no dejaba de llorar, llevaba varios días llorando y la madre llamó a un médico para que los visitara a ver si el bebé estaba enfermo o tenía alguna dolencia que le provocara ese llanto inconsolable; el doctor los visitó y cuando iba a examinar al bebé le dijo a la madre algo así como: "señora, no tengo problema alguno en examinar al niño, pero tenga en cuenta que en este momento todos los bebés judíos de Budapest están llorando".
En realidad el pequeño Gabor no sabía nada del nazismo, de Hitler, de los abusos y masacres de judíos, pero podía sentir el efecto de todo eso en su propia madre, y como el resto de los niños judíos de Budapest, sentía el efecto producido por el tremendo estrés de las madres en su trato con ellos, en el "Proximal Abandonment" que el miedo producía en la relación madre-hijo y que hacía sufrir a los niños provocando su llanto inconsolable en las casas judías de Budapest, como probablemente esté ocurriendo ahora con los bebés palestinos que sobreviven bajo las bombas y el hambre en las ruinas de Gaza.
Recomiendo encarecidamente a los lectores leer los trabajos del doctor Maté o ver sus vídeos.

Como he mencionado al principio de este artículo, al volver a leer este experimento se me ocurrió que los "Machos Hermosos" del "Universo 25", en cierta forma me recuerdan a los "Hombres Hervíboros" o a los "Hikikomoris" japoneses, y movimientos como el "Movimiento 4B" surcoreano no puedo evitar  que me recuerde, de alguna manera, a las "Hembras Solitarias" del "Universo 25".

Evidentemente no es extrapolable las condiciones del experimento del "Universo 25" con la sociedad actual, ni los sucesos ni las patologías observadas pueden compararse con las sociedad humana contemporánea (o tampoco con las civilizaciones del pasado), pero quizás, de forma muchísimo más atenuada, hay mecanismos que pueden ser, en parte, similares.


¿VIVIMOS EN UN UNVERSO 25?

(El historiador Polibio, 200a.c. - 118 a.c.)

«En nuestra propia época, toda Grecia ha sufrido una baja natalidad y un descenso general de la población, debido a lo cual las ciudades han quedado desiertas y la tierra ha dejado de dar frutos, a pesar de que no ha habido guerras continuas ni epidemias... Pues, como los hombres habían caído en tal estado de vanidad, avaricia y pereza que no deseaban casarse —o, si lo hacían, no querían criar a los hijos nacidos de la unión, o a lo sumo criaban uno o dos para dejarlos en la abundancia y educarlos en el despilfarro de sus bienes—, el mal creció rápida e imperceptiblemente».

(Polibio, frase de su obra "Historias", Vol 6, libros: XXVIII-XXXIX)

La respuesta a la pregunta que hago en el encabezamiento de este apartado es NO, no estamos en un "Universo 25", pero, como he comentado antes, a lo mejor hay rasgos de las dinámicas sociales contemporánea que producen efectos que, en menor grado, pueden parecerse a lo detectado en ese experimento.

Sobre ese experimento y su extrapolación a las sociedades humanas se han escrito verdaderos ríos de tinta, y en ocasiones se hace hincapié en la "masificación" como causa subyacente, en que la falta de espacio físico sería el desencadenante de la cascada de efectos negativos en la dinámica social; yo no comparto ese argumento, la "masificación" de por sí no es suficiente para explicar lo ocurrido ni siquiera en la "sociedad" de los ratones, para mi los efectos devastadores no vienen tanto del "espacio" en sí, sino del efecto sobre las crías, sobre la crianza, que es lo que hizo verdaderamente irreversible la extinción de la colonia de ratones; y aunque el "disparador" del efecto fue, de alguna manera, la falta de espacio físico, esto, por ejemplo, no es directamente extrapolable, ni mucho menos, para los seres humanos.

Hay quien trata de explicar las bajas tasas de natalidad en el mundo contemporáneo simplemente usando ese argumento de la "masificación" ("overcrowding") que parece derivarse de este y similares experimentos, y aunque son las ciudades donde se concentran las mayores bajadas de la natalidad, no es exclusivo de ellas ni  de áreas donde puedan invocarse esa masificación.

En primer lugar me gustaría dejar claro que pienso que las bajas tasas de natalidad contemporáneas no obedecen a una única causa, y que todas las que se mencionan con cierta frecuencia tienen su efecto. 
En realidad el mundo contemporáneo se ha hecho tremendamente "hostil" para el nacimiento de los niños; esas causas se alinean todas para hacerlo cada vez más complicado, aunque, en mi opinión, en buena parte esas causas se deben a un cambio profundo "cultural" que tiene que ver con la evolución de las prioridades personales y esto, desde mi punto de vista, se parece mucho a lo que ya pasó en la Grecia del Helenismo tardío (ver la frase anterior de Polibio en el encabezamiento de este apartado) o en la Roma Imperial (que ya he descrito en otro anterior artículo) y que se correlaciona a su vez con el progresivo auge de las ciudades (y por tanto de la economía monetaria).

Por otro lado deberíamos detenernos en cómo se forman las prioridades personales, y porqué en el pasado aunque viviendo hacinados y en la absoluta miseria material (según nuestro estándar actual), las familias tenían muchos hijos, en cambio hoy día, por poner un ejemplo, los forrados ejecutivos y ejecutivas de Tokio, Seúl o Madrid, con viviendas espaciosas y recursos económicos inmensos, no tienen hijos o a lo sumo 1 sólo. 
Y además no es que no sólo no nazcan niños, es que hay muchísimos jóvenes que no tienen parejas o ni siquiera citas (relaciones sexuales), lo cual empieza ya a parecerse algo más a las dinámicas de algunos de los grupos de ratones del "Universo 25".

Otro de los manidos argumentos sobre porqué en el pasado nacían muchos más niños que ahora era por "la falta de tecnología, de medios anticonceptivos para evitar los embarazos" (como la "píldora"), argumentos que no se sostiene si uno revisa los registros históricos, no sólo de la Roma o Grecia Clásicas, sino de nuestras sociedades contemporáneas, porque la bajada de las tasas de natalidad es un fenómeno que ya viene de muchas décadas, en realidad de siglos en los países desarrollados, aunque la población haya crecido por la caída de la mortalidad infantil y el aumento de la esperanza de vida. 
Igualmente si para mí algo enseña el "Universo 25" es que la sexualidad y la reproducción no son "instintos innatos inevitables" y si no es así ni siquiera en los ratones, mucho menos en la especie humana.

Por ejemplo, esta es la evolución de las tasas de fertilidad en Francia desde 1740:


Paul Ehrlich, el famoso autor de "The Population Bomb" (1968) podía haber analizado estas curvas, similares en todos los países desarrollados (y en vías de desarrollo), y llegaría a la conclusión de que las bajadas de las tasas de fertilidad eran consistentes, sostenidas y era muy probable que continuaran bajando de forma sostenida hasta quedar por debajo del valor de remplazo (2,1 hijos por mujer), como ha ido ocurriendo.

Al mismo tiempo, las tendencias a la urbanización de la sociedad coinciden con esa misma bajada de las tasas de fertilidad:

Pero es que además de las bajas tasas de fertilidad, lo que se observa actualmente es una bajada general de la "Vitalidad" de los individuos, como he indicado en el caso de los "Hikikomoris" y los "Hombres Herbívoros" japoneses, pero que en realidad son casos extremos de una dinámica reciente de "abandono del mundo" y en particular de las relaciones sexuales.

Por ejemplo las estadísticas de relaciones sexuales entre los jóvenes japoneses son desoladoras, así en una encuesta encontró que entre los jóvenes japoneses de 18 a 34 años de edad el 42% de los hombres y el 44,2% de las mujeres eran vírgenes y además que de los solteros en esas edades, el 70% de los hombres y el 60% de las mujeres no tenían una pareja, valores mucho más altos que los de encuestas similares de finales de la década de 1980, en lo que en muchos medios se menciona como una "Epidemia de Apatía Sexual". Y esta tendencia no sólo esté sucediendo en Japón. Otro ejemplo es el artículo de The Guardian titulado "Why young people in Japan stopped having sex?" ("Porqué la gente joven de Japón dejó de tener sexo"?), con el creciente "sekkusu shinai shokogun", que puede traducirse por el "síndrome del celibato", en ese artículo se indica que una encuesta realidad por la Japan Family Planning Association (JFPA) encontró que el 45% de las mujeres entre 16 y 24 años "no estaban interesadas en el contacto sexual o directamente lo rechazaban" y más del 25% de los hombres declaraban algo similar.
El parecido de estas dinámicas en Japón empieza a parecerse bastante a lo descrito en el "Universo 25" en cuanto a la presencia extensas poblaciones crecientes de individuos (de ambos sexos) completamente desinteresados no ya en tener hijos, sino en mantener siquiera relaciones afectivas o sexuales con el sexo opuesto.

El periódico Straits Times publicó un artículo en octubre de 2024 con el título: "Sexless marriage: Why are they prevalent in South Korea?" ("Matrimonios sin sexo: Porqué ocurren con tanta frecuencia en Corea del Sur?"), donde del orden del 35% de las parejas casadas no tenían ningún tipo de relaciones sexuales, sólo por debajo de Japón donde ese porcentaje es nada más y nada menos que del 44%. 

Pero estas tendencias va más allá de los "sospechosos habituales" de Japón y Corea del Sur, con sus ínfimas tasas de fertilidad.

Por ejemplo en USA, ya en 2018 el períódico The Atlantic publicaba un artículo de título "Why are young people having so little sex?" ("¿Porqué la gente joven está teniendo tan poco sexo?"), donde se habla de una "Sex Recession" ("Recesión sexual", como la económica).

En España esta dinámica aún no tienen un efecto tan claro como en otros países, no obstante hay estudios que señalan que vamos hacia la misma dinámica que el resto de los países desarrollados, sólo que algo "retrasados" (como ha sido nuestro crecimiento económico y la urbanización respecto a esos mismos países), por ejemplo en un estudio reciente en España han descrito que  "la prolongada falta de deseo sexual afecta al 20% de las mujeres de menos de 30 años".

Creo que existe una correlación entre estas actitudes y el estado emocional general de la población, y el resto de actividades relacionadas con la "vitalidad".

Por ejemplo, tal y como ya describí en otro artículo, para el caso de España, en las estadísticas recopiladas en el llamado Barómetro de Juventud, Salud y Bienestar de 2023, que recoge los resultados de una serie de encuestas a jóvenes de 15 a 29 años en todo el territorio nacional, se detallan los siguientes resultados:

a) El 59,3% de los jóvenes manifiesta haber tenido algún problema de salud mental en el último año. Un 17,4% (casi 1 de cada 5), afirman que lo han tenido con frecuencia.

b) Aproximadamente 1 de cada 3 jóvenes (31,7%) han tomado psicofármacos en el último año.

c) El porcentaje de jóvenes que nunca han tenido una ideación suicida (47%), es menor que el porcentaje que si han tenido ideaciones suicidas (48,9%). Un 11,3% piensan en el suicidio con cierta frecuencia y nada más y nada menos que un 13,8% declara tener ideaciones suicidas con mucha frecuencia o continuamente.

d) Sólo el 14,8% aseguran que no han sentido soledad o aislamiento en el último año, es decir, la inmensa mayoría de los jóvenes (el 85,2%) consideran que han sufrido soledad o aislamiento en el último año, y un 45,3% lo han sentido con cierta o mucha frecuencia, es decir, no se trataría de un problema puntual en esos jóvenes.

¿No parece que algo no funciona demasiado bien respecto al estado de salud mental de los jóvenes?, ¿y si nos olvidamos de las tesis "economicistas" y miramos a la infancia, como hacen los psicoanalistas que he mencionado antes para intentar identificar las causas de esta epidemia de malestar emocional y su reflejo en las actividades que "sostienen" la Vida?

A lo mejor lo que se esconde, detrás de esas estadísticas de deterioro de la salud mental o de "recesión sexual" como en el caso de Japón, es un deterioro en las relaciones de Apego, al igual que ocurrió en el "Universo 25" pero de forma mucho menos dramática, claro.

En los pueblos indígenas, en el mundo rural o "tradicional" si queremos llamarlo así, la familia extensa hacía un reparto de las labores de cuidado de los niños de forma "automática": los que querían a los niños, los que querían y podían ocuparse de su cuidado lo hacían, como los abuelos o las hermanas solteras, o las tías, etc....que normalmente vivían en la proximidad cuando no en la misma casa. Todo eso, en buena parte se ha perdido, y son los progenitores en la familia nuclear los que tienen que llevar todo el peso del cuidado de los niños, de la construcción del Apego, cosa a veces muy complicada con la agitada forma de vida contemporánea.
No sé cuantas veces he visto ese efecto de hombres completamente preocupados sólo por sus labores o negocios, con una actitud autoritaria con sus hijos, al volverse viejos deshacerse con sus nietos, volverse "blandos" y cariñosos en mucha mayor medida que con los propios hijos, porque la edad, en muchos casos (no en todos, claro), tiene ese efecto de volver los ojos a lo "fundamental" y hacerse visible, supongo, la "farsa" del mundo, en una suerte de "redención" última sobre lo que no se hizo del todo bien.
Una vez que el "mundo" se aleja, se acercan "los tuyos", pero en nuestra sociedad contemporánea los niños están en guarderías rodeados de extraños y los abuelos en residencias rodeados de extraños, la sociedad se ha hecho tremendamente hostil con los niños y los ancianos, también para los jóvenes y los adultos, pero esto último es menos "visible" en medio de la fanfarria tecnológica y el consumo desaforado.
En general la familia extensa y la comunidad se han "deshilachado" y con ella las "redes de seguridad" no sólo materiales, de ayuda, sino también de soporte emocional, y en particular en el cuidado de los niños pequeños.

Recuerdo la película "Das weiße Band - Eine Deutsche Kindergeschichte" ("La Cinta Blanca - Una Historia Infantil Alemana") (2009), escrita y dirigida por Erick Haneke, que expone como una educación ultra-severa tiene un efecto devastador sobre los niños, algunos de los cuales desarrollan formas de sadismo criminal y que, para el autor, de alguna manera explican, al menos en parte, lo que ocurrió en Alemania a partir de 1933, en su vertiente en buena parte auto-destructiva o, siguiendo a Freud, esto tendría que ver con el "Todestrieb", la "Pulsión de Muerte" de su libro "Más Allá del Principio del Placer" (1920), y que también me recuerda a los ratones del "Universo 25" que se agredían sin causa aparente, sin ningún fin reproductivo o de jerarquía.
Para Hanke la raíz de la Maldad se encuentra en la deprivación del Amor, y tiene, creo, mucha razón.

Pareciese como si los trastornos severos del apego originasen 2 vías o caminos: los de la "huida del Mundo", el abandono de las interacciones, la "regresión" hacia sí mismo, "sin ventanas para el Mundo", a través del aislamiento físico o químico (el fentanilo y otras adicciones); o por otro lado la de la agresión destructiva y sin causa, como una rabia intensa, contenida, que explota contra los "extraños", el "Otro Amenazador" como los tiroteos masivos de USA, y que, de alguna manera, pueden rastrearse en el comportamiento patológico de algunos grupos de ratones del "Universo 25". Estas diferencias serían producto probablemente de las diferencias de carácter innatas de los individuos.

Hay un detalle de esa película que me llamó mucho la atención y es que la esposa del barón, especialmente sensible y contraria a las formas rigurosas de educación de su propio país, trae con ella a una niñera italiana para cuidar de su bebé; niñera que en la película cuida y mima al bebé todo el tiempo como si fuera suyo, con los giros de la voz y mimos propio de las madres amorosas, no como ella misma, la madre alemana, que parecía incapaz de algo parecido, probablemente por como fue tratada en su infancia, pero que todo apunta a que reconoce que es la forma correcta de cuidar de los niños pequeños.


Uno de los peligros históricos para las sociedades es el ascenso del "Todestrieb" que si se combina con las dinámicas del "Chivo Expiatorio" de René Girard pueden originar un cóctel explosivo.

Otra película que recoge una historia que me recuerda a algunos aspectos del "Universo 25" es la película "Joker" (2019), donde la excepcional y magnífica actuación de Joaquin Phoenix nos descubre a un personaje totalmente "aplastado" por su historia personal de niño maltratado por su madre y por una sociedad implacable con los pobres e inadaptados, que acaba encontrando su "liberación" a través del asesinato y la violencia, que va escalando hasta provocar, por imitación, una auténtica revuelta destructora en la ciudad de Gotham. 
La película es de las más sobrecogedoras que he visto nunca porque recoge el drama personal de Arthur (el nombre de protagonista), sus vanos intentos de ser un "buen chico" y la realidad aplastante de la sociedad a su alrededor, y su respuesta final ultra-violenta que me recuerda a lo de los ratones "marginados" y sus explosiones de rabia agresiva del "Universo 25".
Viendo la película ciertamente uno no sabe quien está más enfermo, si Arthur o la sociedad de Gotham (que recuerda bastante a la de USA y algo menos a la nuestra).


En las descripciones que hace Byun Chul-Han de la "Sociedad del Rendimiento y del Cansancio", puede seguirse el efecto que esas dinámicas del ultra-Capitalismo mega-competitivo de su propio país (Corea del Sur) y en general de la sociedad contemporánea, tienen sobre los adultos; pero ese estrés continuo, ese continuo "estar disponible" para el trabajo, esa "presión para ser los mejores, los más preparados" desde la infancia, hace "huir" al Mundo de la Vida, al "Lebenswelt" (Habermas), hecho de piel, de juegos, de compañía atenta y disponible, de cuidado, y en cambio encumbra "Lo Sistémico" el mundo racionalmente estructurado de la eficiencia, de lo "práctico", el mundo del Dinero en suma, con su dinámica siempre crecientes de invasión de todas las interacciones humanas, de convertir los bienes, los servicios, las emociones, absolutamente todo en mercancía, en dinero, la absoluta Monetización del Mundo que todo lo domina, el Capitalismo Total, que todo lo rige, que todo lo controla, que ha sido la tónica de las civilizaciones en sus fases de creciente urbanización, pero que ha alcanzado una escala sin precedentes en nuestra propia civilización, lo cual será una de las causas de su auto-terminación, porque todas las civilizaciones son sistemas o procesos que auto-terminan, como el "Universo 25", por muchas y diferentes causas que confluyen a su final.

La mezcla de las dinámicas absorbentes y estresantes en el ánimo de los padres y cuidadores de los niños, junto con la práctica destrucción de la familia extensa y los vínculos comunitarios en las inmensas urbes contemporáneas que amortiguaban esos efectos, creo que explican buena parte de los movimientos contemporáneos que he descrito, como en buena parte causados por una construcción del Apego no completamente satisfactoria ( Apego inseguro). 

Por ejemplo el feminismo del Movimiento 4B, con su rechazo a cualquier contacto sexual con los hombres,  es muy distinto del feminismo de los años 60 del pasado siglo que hacía mucho hincapié en la "Liberación Sexual Femenina" que operaba en parámetros muy distintos a los de ese Movimiento 4B; e igualmente durante la República Española parte de movimiento feminista de la época hacía suyo el grito de "¡Hijos Sí Maridos No!", con la reivindicación de la maternidad como un pilar fundamental de la mujer, sin subordinación alguna al hombre, eso sí.

En realidad, como en el "Universo 25" lo que hacen los individuos es adaptarse al medio (emocional) en el que viven, la sociedad los modula para tener una "funcionalidad" en el seno de la misma, ya que, en realidad, eso es lo que la sociedad, en su conjunto, "demanda" o "quiere" de forma inconsciente.

En el pasado, los estados como el nuestro apostaban por dar unos 3 meses de baja maternal a las madres y prácticamente nada a los padres (hombres), y promovían las guarderías, a partir de los 3 meses, como medio de "integrar a la mujer en el mercado laboral" y promover la llamada "socialización temprana" de los niños. Bueno en realidad todo eso era para que las parejas pudiesen pagar los "hipotecones" y financiaran, con el pago de inmensas deudas de por vida, los "pelotazos" urbanísticos a que tan aficionados somos en nuestro suelo patrio.
La idea de la "socialización temprana" de los bebés de pocos meses de vida es una aberración total para cualquiera que conozca algo los estudios que he mencionado antes. La deprivación emocional causada no es baladí, en particular si el tiempo en el que los niños están con los padres no es de "calidad" suficiente para de alguna manera compensar el tiempo que han estado con extraños, hueco que se hace difícil de llenar cuando se trata de pocos meses de vida en las condiciones del mundo contemporáneo para muchas personas.
Afortunadamente el gobierno de este país empezó a tomar el camino que mucho antes ya iniciaron los países nórdicos (menos proclives a los "pelotazos urbanísticos" y nada sospechosos de ser de derechas) y han aumentado los períodos de bajas de maternidad e incorporado a los padres (hombres) en la misma, con lo que al menos se consigue un mayor período de tiempo de cuidados tras el nacimiento cubierto por los progenitores. 
Hay que mencionar que los psicólogos recientemente estiman que el período recomendado que los niños pasen con sus padres es de mínimo 2 años (aquí y aquí) tanto por los aspectos emocionales, como por las enfermedades contagiosas (que en realidad también están relacionados), este período recomendado ha ido creciendo con el tiempo y creo que lo seguirá haciendo.


En este estudio de 2020 realizado en Suiza ("Summer‐born struggle: The effect of school starting age on health, education, and work") los investigadores han estudiado el efecto de la edad de comienzo de la escolarización con el efecto en la salud, la educación y el trabajo, y hallan que el efecto de la llamada  "escolarización temprana" es el contrario al esperado de "cuanto antes, mejor". Entre las conclusiones de esta investigación destaco las siguientes:
+ "Los niños que comienzan la escuela a una edad más avanzada muestran sistemáticamente mejores resultados educativos."
+ "Los resultados muestran que los niños con una mayor edad de escolarización tienen menos probabilidades de desarrollar problemas de conducta y dificultades en el habla, mientras que los trastornos del aprendizaje, el TDAH y la dislexia o discalculia no se ven afectados."
+ "Por consiguiente, es imperativo que los responsables de formular políticas comprendan el papel de la edad de escolarización en la explicación del desarrollo infantil, no solo en lo que respecta al rendimiento, sino también a la incidencia de necesidades especiales."


CONCLUSIÓN

   (Octavio Augusto)

De forma recurrente, en los artículos que he escrito he hecho referencia a la, para mi, falsa creencia contemporánea de que nosotros no estamos sujetos a las dinámicas de las civilizaciones del pasado, de hecho negamos que nosotros seamos "otra" civilización, sino que somos "la obra cumbre", "la cima" de "LA civilización" en donde convergen los desarrollos de todas las civilizaciones del pasado como simples predecesoras que sólo prepararon el camino para que nosotros culminásemos la obra del "Homo Sapiens". De ahí que dividamos la Historia en Historia Antigua, Medieval, Moderna y Contemporánea, como si hubiese una continuidad en la evolución del Ser Humano desde nuestro remoto pasado "en las cuevas"; y por tanto nosotros representamos su "cima" y no una fase más de la Historia, con sus luces y sus sombras.

Los que hayan leído mis artículos ya saben lo que opino al respecto, que nosotros somos UNA civilización más, UN modo de vivir y entender el Mundo, UN "experimento" más en la forma de vivir del "Homo Sapiens", que, como las anteriores, tendrá su propia decadencia y fin, para que otras formas de entender el mundo surjan, probablemente muy distintas a las nuestras, con sus propias fases de nacimiento, crecimiento, florecimiento y decadencia, "como las flores del campo". 

Por eso todos nosotros tenemos que morir, por eso todas las civilizaciones tienen que "morir", para dejar "hueco", para que sean posibles otras personas, otras voces, otros ecos, otras pieles, otras miradas, otros "Mundos"....En la siempre renovada belleza creativa de la Vida, y por eso tenemos que irnos "como las flores del campo".

Nuestra sociedad no evolucionará igual que la de los ratones del "Universo 25", sin embargo hay algunas similitudes que, como he descrito, creo que pueden extraerse del experimento Calhoun y que son, en cierto modo, de aplicación a nuestra sociedad, en particular sobre el efecto que la sociedad contemporánea produce sobre el desarrollo del Apego de los niños y su creciente realimentación positiva ("feed-back loop") de bajada de la natalidad y en general de emergencia de fenómenos relacionados con una agresividad "sin fines" (Todestrieb) y a la vez una pasividad extrema con la pérdida del apetito para la relación con los "hostiles otros". 

Esta sería otra más de las causas que, creo, estarían en el origen de la progresiva y lenta decadencia de nuestra civilización, junto a muchas otras (ninguna civilización termina por una sola causa).

¿Se podría frenar esta dinámica?, teóricamente sí; pero que eso suceda ya es otro cantar, pues toda esta dinámica tiene una inercia de muchas décadas, y los antecedentes históricos no parecen muy alentadores. 
Por ejemplo si analizamos el caso de Roma,  desde que Augusto implantó las leyes "Lex Iulia de Maritandis Ordinibus", la "Lex Iulia Papia Poppaea", la ley "Lex Iulia de Adulteriis Coercendis" o la "Ius Trium Liberorum" pocos años antes del nacimiento de Cristo, hasta que ya cuando los barbaros habían derribado las "puertas" del Imperio, el emperador Mayoriano (420-461 d.c.) emitía la ley "De sanctimonialibus vel viduis et de successionibus" todas con el mismo plurisecular objetivo, nunca cumplido, de aumentar la natalidad en el Imperio.
Augusto, al tomar posesión de su cargo como "Princeps" y conocer las cifras demográficas del Imperio Romano, estaba particularmente obsesionado con el problema de la baja natalidad que encontró, pues podía aventurar como iba a terminar todo esto; así en su famoso discurso al Senado, que recoge el historiador Dión Casio, Augusto divide su discurso en dos partes, una la dirige a los senadores casados, y la otra parte a los solteros, a éstos últimos comienza su discurso diciéndoles:

"No sé cómo dirigirme a vosotros: ¿he de llamaros ciudadanos? Habéis contribuido a la ruina de la Ciudad. ¿He de llamaros hombres? ¿Reconoceréis que merecéis tal nombre? ¿He de llamaros romanos? ¿No os sonrojáis al tomar el camino directo para borrar ese nombre de la faz de la tierra?"

En realidad para Augusto los hombres solteros o casados sin hijos no eran más que traidores a Roma que perseguían nada menos que su destrucción; pero de nada sirvieron sus amenazas, discursos, exenciones fiscales, prebendas y leyes, la natalidad del Imperio nunca se recuperó, como no se ha recuperado en prácticamente ningún país cuando las cifras bajan por debajo de la de remplazo (2,1 hijos por mujer) en nuestro tiempo.

Me parece muy complicado que las tendencias de la sociedad en su conjunto reviertan, pero en cualquier caso mi recomendación a los lectores es que en su ámbito personal, entre sus seres queridos, refuercen sus lazos afectivos, y, si fuera posible, que allí donde esté en su mano, los niños reciban siempre el amor incondicional que merecen.


1 comentario:

  1. Apasionante entrada como siempre. Me han gustado mucho las referencias a Roma. Y bueno, el experimento de los ratones es increíble.

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